PRP-Plasma Rico en Plaquetas

¿ Qué son los factores de crecimiento y cual es su función?

Son proteínas que nuestro organismo produce de forma natural en cantidades limitadas y que participan de forma regular en procesos de estimulación y reparación de tejidos en caso de lesión, inflamación o degeneración en nuestro organismo.

¿De donde se obtienen los factores de crecimiento y como se procesan?

Se obtienen de la sangre del paciente a partir del aislamiento del plasma de unas células sanguíneas llamadas plaquetas que los producen en gran cantidad de ahí la denominación de plasma rico en plaquetas o PRP.

Para ello se realiza sobre la sangre un proceso de separación (centrifugación) de las plaquetas respecto a otras células sanguíneas. Posteriormente se realiza una fase de concentración y estimulación de dichas células para la producción de los factores de crecimiento para que sean más eficaces una vez depositados en el lugar del tejido lesionado.

Para realizar estos procesos se utilizan unas centrifugadoras y distintos productos biológicos de cara a una preparación adecuada de dicho plasma rico en plaquetas y de los factores de crecimiento.

¿Para qué se utilizan?

Los FC se utilizan en diferentes procesos de lesión agudos o crónicos de los tejidos del sistema músculo-esquelético ya sean tendones, ligamentos, músculos, cartílago, menisco o hueso ante situaciones de degeneración, inflamación crónica, rotura o en otras situaciones que precisen aceleración de procesos de curación.

https://youtu.be/aPC-SqJFtrg

Otro área de uso del PRP y de los FC es la curación de úlceras cutáneas crónicas o en oftalmología para tratar úlceras de cornea.

¿Cómo se aplican?

Aplicamos la terapia dentro de una articulación ó en músculos y tendones en procesos degenerativos siempre con control ecográfico y en el área de lesión realizados por un médico, enfermera y fisioterapéuta especializado en ecografía y en este tipo de patologías degenerativas.

Según la extensión del área a tratar se aplican en mayor o menor cantidad según el plasma previamente obtenido por el paciente.

¿Cuanto tiempo ha de mantenerse la terapia? 

Existen distintas pautas de aplicación que dependerá del tipo de patología, de su gravedad (fase aguda o crónica) y de la evolución del tejido a tratar. Según estas circunstancias, pueden establecerse protocolos distintos de uso que van desde una única infiltración con valoración de repetición a los 3-6 meses en función de la evolución o tratamientos que incluyen ciclos de 2-3 infiltraciones repetidas en torno a las 3-4 semanas.

¿Puede esperarse una curación total de la lesión con el uso de los factores de crecimiento?

En torno al 70% de los pacientes sometidos a esta terapia experimentan algún grado de mejoría en la evolución de la lesión, ya sea en el dolor o en la limitación funcional, que puede ser completo.

En Fisioterapia Getafe Norte combinamos esta técnica con otras de fisioterapia avanzada para potenciar su efectividad en casos de procesos degenerativos.

La artrosis es una enfermedad crónica que se desarrolla a lo largo de muchos años.

Las articulaciones están formadas por la unión de dos huesos a través de la cápsula articular. En el interior de las mismas existe, generalmente, un fluido llamado líquido sinovial que es producido por la membrana sinovial. Los extremos óseos que se unen para formar la articulación están recubiertos por el cartílago articular.

La artrosis es una enfermedad que lesiona el cartílago articular y origina dolor, rigidez e incapacidad funcional.

Los objetivos que perseguimos, a la luz de la disponibilidad de medios que nos proporciona la ciencia médica actual, son el alivio de su dolor articular y el mantenimiento de su capacidad funcional.

Los estudios realizados demuestran que es eficaz en las distintas fases o grados de la enfermedad, lo que permite aspirar a retrasar el tratamiento definitivo de las artrosis graves es decir la sustitución quirúrgica de la articulación por una prótesis.

En pacientes menos graves se obtienen, asimismo, resultados alentadores debidos al efecto protector del cartílago y restaurador del equilibrio fisiológico que aporta esta nueva terapia.

Las investigaciones indican que se podría interrumpir o al menos retrasar el avance de la enfermedad.

El 78% de los pacientes que reciben el tratamiento experimentan una disminución significativa del dolor y una recuperación significativa de la capacidad de movimiento. Asimismo la rigidez de la rodilla disminuye en el 41% de los pacientes tratados. Con la mejoría en la calidad de vida del paciente que eso supone.

El sexo y la edad de los pacientes no influyen en la respuesta a esta terapia pero si interviene el grado de artrosis. La mejoría clínica más importante se da en aquellos pacientes cuyo proceso artrósico está menos evolucionado en el momento de recibir el tratamiento.

El PRGF reemplaza el líquido sinovial patológico en situaciones de derrame, inflamación y dolor articular.

El resultado es que mejora la calidad del líquido sinovial, actúa como antiinflamatorio y disminuye el dolor.

La eficacia clínica del PRGF en la articulación se puede atribuir a varios efectos muy importantes:

· Efecto anabólico en el metabolismo del cartílago.

· Bloqueo de la degradación del cartílago.

· Restitución de un ambiente fisiológico en la articulación inhibiendo la inflamación y disminuyendo el dolor.

No produce problemas de rechazo o alergia, ni presenta efectos secundarios adversos y se puede aplicar sin problema las veces que sea necesario.