Roturas fibrilares

Los hematomas musculoesqueléticos son relativamente frecuentes, aunque suelen recibir escasa atención por parte de los clínicos y son tratados habitualmente de forma conservadora

Hematoma tras rotura muscular

Hematoma tras rotura muscular

pudiéndose producir si no se evacuan un tejido fibrótico que no es funcional dando lugar a que el paciente cuando vuelve a la actividad deportiva presenta dolor en esa zona e impotencia funcional, el paciente refiere un efecto masa que comprime las estructuras adyacentes y en las extremidades incluso producir un síndrome compartimental.

Suelen ser de origen traumático o secundarios a la práctica deportiva, es cierto que los hematomas asintomáticos y de pequeño tamaño no requieren ser tratados y sólo necesitan tratamiento conservador a la espera que sean absorbidos espontáneamente.

Actualmente los hematomas en los que no es posible la evacuación se realizará tratamiento con electrólisis percutánea ecoguiada en la que se facilitará el sellado de los bordes de la rotura y disminuyendo el contenido hemático haciendo que la recuperación sea mejor y más rápida.

En los hematomas producidos como consecuencia de traumatismos o por rotura de fibras

Rotura fibrilar Recto anterior

Rotura fibrilar Recto anterior

musculares y especialmente en aquellos debidos  a la práctica deportiva, la evacuación del hematoma permite acelerar la curación y cicatrización de las lesiones y acortar el tiempo necesario hasta el reinicio de la actividad .

En estos casos la curación de las lesiones musculares se facilita con la proximidad de las fibras al evacuar el hematoma eso permite que la cicatrización sea más rápida y mejor.